Otros hechos significativos de la Dirección de A. Gómez de Terreros.

Alumnos del curso 1966-67 que visitaron la fábrica de acero GAGSACERO en Villafranca de los Barros (Badajoz)

Alumnos del curso 1966-67 que visitaron la fábrica de acero GAGSACERO en Villafranca de los Barros (Badajoz)

Otros acontecimientos de aquel año, vinculados al nuevo plan, fueron en junio de 1966 la designación del Patronato de la Escuela de Sevilla, integrado por los Colegios y las Asociaciones Profesionales, la Organización Sindical y las personas naturales o jurídicas que tuvieran relación más directa con las enseñanzas de cada Centro, y en septiembre el cambio de denominación del Centro, que pasaba a ser la Escuela de Arquitectos Técnicos.

En estos años, los alumnos internos de la Universidad Laboral que cursaban estudios de Aparejadores, residían en el Colegio Murillo, una de las residencias de la Universidad Laboral, y acudían en autobús al edificio de Reina Mercedes a estudiar, igual que los alumnos de Ingeniería Técnica Agrícola, del Colegio Juan de Herrera, lo hacían al Cortijo del Cuarto.

Alumnos y profesores tras la celebración de un partido de futbol.

Alumnos y profesores tras la celebración de un partido de futbol.

Concurso de albañilería en la Escuela.

Concurso de albañilería en la Escuela.

La nueva dirección fomentaría la docencia práctica, mediante la realización de concursos de albañilería y de visitas a obras. Así, durante el curso 1966-67 se realizaron visitas a la Fábrica de Viguetas Pretensadas SAEM (Carretera de Alcalá), el Taller de Vidriería y Espejos CRISESA (Torneo 20), la Fábrica de Terrazo Arbol Sur (Punta del Verde), la Fábrica de Acero GAGSACERO, la Fábrica de Piedra Artificial TABLADILLO (Sevilla) y al Taller de Soldadura de Castillo de Constantina s.n.

En los años previos, se había ido produciendo un importante incremento en el número de alumnos. El propio Director del Centro, con motivo de la inauguración del nuevo edificio, había resaltado cómo se había pasado de doscientos setenta y tres alumnos en 1960-61, cuatrocientos ochenta en 1961-62, quinientos ochenta y nueve en 19962-63, mil setenta y cuatro en 1963-64 y mil quinientos en 1965-66. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados, considerando que de las mil quinientas matrículas del curso 1965-66, en 1965 sólo se titularon cuarenta y ocho personas. Los resultados obtenidos se planteaban como un problema para el propio profesorado, que lo consideraban el principal problema del Centro, justificándolo por “la dificultad de acoplar los temarios a los conocimientos poseídos por el nivel medio de los alumnos y al número de fechas hábiles para su desarrollo”.

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